Comentario de la Obra de Gerardo Valenzuela Guzmán

La obra de Gerardo Valenzuela Guzmán es un homenaje al Arte integrador, donde la escultura y la pintura conviven en un espacio y tiempo comunes.


Su capacidad en esculpir sobre un bastidor una pieza de mármol y moldearla con sus pinceladas es una osadía Suprema. Logra romper leyes físicas dónde todo puede flotar o suspenderse sin parecer una experiencia forzada.


Su ductilidad en el manejo de colores plenos , cual espectro de luz refractado en un lienzo , su trazos firmes y claros , sus formas amplias y ordenadas pueden integrarse dialécticamente en tiempos paralelos o consecutivos , en espacios comunes sin ser invasivos y en materiales de distinta naturaleza que conviven armónicamente . El uso del color y sus tonos es como si manejara el arco iris con distintas formas.


Su plasticidad, es sin lugar a dudas, un Don más que una capacidad, porque puede atravesar el tiempo y transitarlo, puede condensar figuras y momentos en una anuencia rica y original sin superposiciones.


Dinámica y fluidamente puede aunar espacios y objetos de manera creativa y armónica.


Es sorprendente como fusiona tridimensionalmente la voluptuosidad del cielo, la dureza del mármol, el brillo de los metales o la calidez vívida de sus cuerpos desnudos. A todos sus objetos suspendidos les confiere la capacidad de elevarse más allá de las líneas reales.


Juega con espacios amalgamados, donde el ayer, el hoy, lo real, lo Supremo, lo de Siempre, lo venerado y lo descrito minuciosamente muestran humildemente su esencia.


Integrar lo figurativo y lo abstracto, es en si mismo una obra de arte, pero su destreza en esculpir con oleos es un desafío artístico aún mayor.


Su capacidad analítica e inductiva se observa en el despliegue de series en la misma obra. Sus obras plantean diferentes focos, puntos donde anclarse y los desarrolla con igual detenimiento. Puede hacer una serie en una misma obra, condensa en una obra las series que a cualquier artista le llevaría varias obras.

Sus obras son un desplazamiento de de asociaciones de color y transparencias , donde cada matiz es la razón , el instrumento y el idioma con que atrapa y despliega instantes mágicos que parecen reproducir escenas oníricas o secuencias visuales detenidas en el tiempo como refugios de una memoria visual donde se preserva aquello que ha fascinado.


Es muy interesante la simbología expresada en sus obras, puede traducir la eternidad, la solvencia del amor, la admiración por la femineidad y masculinidad, la trascendencia de lo Divino y de lo humano.


Incluir imágenes con semejante valor simbólico es traducir a real la trascendencia de los vínculos humanos, del amor, de la pasión, de lo que siempre ha estado y de lo que seguirá estando.


Su trabajo es más allá de la pintura o de la escultura, más allá del tiempo y del espacio. Es un lenguaje de la Humanidad o de una Civilización que se descubre en cada una de sus obras Puede recorrer distintos planos, atravesar túneles y desplegarlos en el tiempo porque cada pincelada es un acto de admiración o un homenaje a la vida.


Ofrece altares o espacios envolventes a cada uno de sus valuartes como homenajes de reconocimiento.

Su trazo es rítmico y firme, incorpora planos que sin intrometerse se superponen.


Tanta versatilidad y destreza hacen que cada una de sus obras sea un espacio transicional entre la verdad y la ilusión, entre lo que fue, lo que es y lo que puede ser, entre el cielo y lo terrenal.


Gracias, Gerardo por brindarnos un pasaporte a un Mundo tan bello.

Lic. Adriana Estela Pérez Pontieri, psicóloga egresada de la Universidad del Salvador (1984), Argentina. Matrícula Nacional 9726

Consultorio: Cochabamba 3770-Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

Argentina

Correo electrónico: appontieri@hotmail.com

Artista Plástica, asiste al taller de J. Klein Texier.



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